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Carta para el siglo XXI
2006
La gente de mar puede esperar confiada la introducción de una "carta de derechos" completa y obligatoria".
A lo largo del último quinquenio, la ITF ha venido trabajando en silencio con gobiernos y representantes de propietarios de buques para preparar una norma laboral global innovativa para la industria del transporte marítimo.
El Convenio refundido sobre el trabajo marítimo del 2006-en el que se encierra una serie completa de normas mínimas para la gente de mar- fue, finalmente, aprobado por los delegados participantes en la Conferencia Laboral Marítima de la OIT, que tuvo lugar en Ginebra, Suiza, en febrero del 2006.
Se espera que este convenio constituya el "cuarto pilar" del sistema reglamentario internacional para la industria marítima mundial, junto con los convenios sobre seguridad, formación y contaminación de la OMI.
Este convenio -conocido como Convenio refundido sobre el trabajo marítimo, debido a que reúne y pone al día más de 65 convenios laborales marítimos de la OIT-proporcionará por primera vez a más de 1,2 millones de marinos de todo el mundo protección social completa.
El Convenio establece las prescripciones mínimas para la gente de mar que trabaja a bordo de un buque y cuenta con disposiciones relativas a las condiciones de empleo, alojamiento, instalaciones de recreo, alimentos y 'catering', salud, cuidados médicos, bienestar y protección de seguridad social.
Un aspecto particularmente crucial es que este convenio es obligatorio, por lo que los estados rectores de los puertos no permitirán que los buques a los que tenga aplicación se hagan a la mar sin los certificados que prueben que satisfacen normas clave de trabajo, salud y seguridad. Nuevas disposiciones relativas, entre otras cosas, a los procedimientos a seguir por los marinos en caso de queja y la mejora de las inspecciones por los estados rectores de los puertos contribuirán al cumplimiento del convenio.
Este convenio solamente tiene aplicación directa a (os buques que enarbolan el pabellón de un Estado que lo haya ratificado. Valga señalar, sin embargo, que las disposiciones relativas a su aplicación contienen una cláusula sobre "trato no más favorable". Esto quiere decir, por ejemplo, que un buque con el pabellón de un país que no ha ratificado el convenio podría experimentar problemas durante una nspección portuaria por no cumplir con las normas establecidas en el convenio.
Jon Whitlow, Secretario de la Sección de Gente de Mar de la ITF, comentó: "La ITF ha tratado siempre de colocar la defensa de la gente de mar al nivel internacional más alto posible, para conseguir que los gobiernos nacionales escuchen y reconozcan la voz de los marinos."
Whitlow dijo también: "Con demasiada frecuencia, los derechos de la gente de mar se ven amenazados y se olvida o ignora la esencial contribución del "factor humano". Por esta razón, acogemos favorablemente este convenio, que ha venido a aliviar, hasta cierto punto, nuestras preocupaciones clave sobre los derechos y condiciones de trabajo de la gente de mar y que reconoce que una industria global necesita una normativa igualmente global que tenga aplicación tanto en el mar como en los puertos del mundo."
Luis Barrera es miembro del afiliado chileno de la ITF, Sindicato de Trabajadores Interempresas de Compañías Navieras. Marino con 10 años de experiencia, Luis ha trabajado en buques de carga durante tos últimos seis años. Su hijo tiene asimismo ilusión por seguir los pasos de su padre en alta mar. Luis cree que tanto él como sus colegas y su hijo, si decide, finalmente, seguir la misma carrera, se beneficiarán del nuevo convenio.
Luis manifestó: "Las normas de la OIT son siempre buenas, particularmente, porque asignan mayor responsabilidad a los estados. A veces, cuando no hay un inspector de la ITF en un puerto, es positivo para nosotros si el Estado cuenta con instrumentos relativos a la inspección del buque y a la prestación de asistencia a tos marinos"
Y añadió: "En general, podría afirmar que, si no fuera por la OIT y por la ITF, podríamos ser utilizados como esclavos".
Se espera que este convenio entre en vigor durante los próximos cinco años.
La gente de mar puede esperar confiada la introducción de una "carta de derechos" completa y obligatoria".
A lo largo del último quinquenio, la ITF ha venido trabajando en silencio con gobiernos y representantes de propietarios de buques para preparar una norma laboral global innovativa para la industria del transporte marítimo.
El Convenio refundido sobre el trabajo marítimo del 2006-en el que se encierra una serie completa de normas mínimas para la gente de mar- fue, finalmente, aprobado por los delegados participantes en la Conferencia Laboral Marítima de la OIT, que tuvo lugar en Ginebra, Suiza, en febrero del 2006.
Se espera que este convenio constituya el "cuarto pilar" del sistema reglamentario internacional para la industria marítima mundial, junto con los convenios sobre seguridad, formación y contaminación de la OMI.
Este convenio -conocido como Convenio refundido sobre el trabajo marítimo, debido a que reúne y pone al día más de 65 convenios laborales marítimos de la OIT-proporcionará por primera vez a más de 1,2 millones de marinos de todo el mundo protección social completa.
El Convenio establece las prescripciones mínimas para la gente de mar que trabaja a bordo de un buque y cuenta con disposiciones relativas a las condiciones de empleo, alojamiento, instalaciones de recreo, alimentos y 'catering', salud, cuidados médicos, bienestar y protección de seguridad social.
Un aspecto particularmente crucial es que este convenio es obligatorio, por lo que los estados rectores de los puertos no permitirán que los buques a los que tenga aplicación se hagan a la mar sin los certificados que prueben que satisfacen normas clave de trabajo, salud y seguridad. Nuevas disposiciones relativas, entre otras cosas, a los procedimientos a seguir por los marinos en caso de queja y la mejora de las inspecciones por los estados rectores de los puertos contribuirán al cumplimiento del convenio.
Este convenio solamente tiene aplicación directa a (os buques que enarbolan el pabellón de un Estado que lo haya ratificado. Valga señalar, sin embargo, que las disposiciones relativas a su aplicación contienen una cláusula sobre "trato no más favorable". Esto quiere decir, por ejemplo, que un buque con el pabellón de un país que no ha ratificado el convenio podría experimentar problemas durante una nspección portuaria por no cumplir con las normas establecidas en el convenio.
Jon Whitlow, Secretario de la Sección de Gente de Mar de la ITF, comentó: "La ITF ha tratado siempre de colocar la defensa de la gente de mar al nivel internacional más alto posible, para conseguir que los gobiernos nacionales escuchen y reconozcan la voz de los marinos."
Whitlow dijo también: "Con demasiada frecuencia, los derechos de la gente de mar se ven amenazados y se olvida o ignora la esencial contribución del "factor humano". Por esta razón, acogemos favorablemente este convenio, que ha venido a aliviar, hasta cierto punto, nuestras preocupaciones clave sobre los derechos y condiciones de trabajo de la gente de mar y que reconoce que una industria global necesita una normativa igualmente global que tenga aplicación tanto en el mar como en los puertos del mundo."
Luis Barrera es miembro del afiliado chileno de la ITF, Sindicato de Trabajadores Interempresas de Compañías Navieras. Marino con 10 años de experiencia, Luis ha trabajado en buques de carga durante tos últimos seis años. Su hijo tiene asimismo ilusión por seguir los pasos de su padre en alta mar. Luis cree que tanto él como sus colegas y su hijo, si decide, finalmente, seguir la misma carrera, se beneficiarán del nuevo convenio.
Luis manifestó: "Las normas de la OIT son siempre buenas, particularmente, porque asignan mayor responsabilidad a los estados. A veces, cuando no hay un inspector de la ITF en un puerto, es positivo para nosotros si el Estado cuenta con instrumentos relativos a la inspección del buque y a la prestación de asistencia a tos marinos"
Y añadió: "En general, podría afirmar que, si no fuera por la OIT y por la ITF, podríamos ser utilizados como esclavos".
Se espera que este convenio entre en vigor durante los próximos cinco años.
Disposiciones clave de la nueva 'Carta de derechos'
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