Una inspectora de la ITF ayuda a poner fin al calvario de una tripulación abandonada
El 20 de septiembre de 2016, el petrolero sufrió una grave avería en el motor y fue inmobilizado por los guardacostas estadounidenses para su reparación. Cuando se vio que el el armador, Newlead, no podía pagar, Nataxis, la banca hipotecaria, se hizo cargo y lo puso a la venta.
